Nuestra democracia y un fantasma que nos persigue

El último informe del Proyecto Estado de La Nación, asegura que Costa Rica obtuvo el segundo nivel más bajo de apoyo ciudadano a la democracia en treinta años:
No es de extrañar. Estamos mucho mejor que en otros países, pero tenemos un problema que de cara al largo plazo parece agravarse. Ya no creemos. Aunque aún mantenemos una modorra idiosincrática que nos hace “respetar”. Quitarnos esa modorra no significa tampoco que apoye el “irrespeto”, porque eso posiblemente sirve de poco.
La forma de gobierno en democracia me parece adecuada, pero una que incluya no solo el voto (lo directo) y la representación (lo indirecto), si no que permita y posibilite la participación (asociación y organización ciudadana). Combinar esos tres aspectos es indispensable. Si no, la democracia es de mentiras o le falta sustento. En mi país escasea lo tercero. Hay amagos, pero nada concreto.
Lo que es peor: en la política costarricense, el componente humano está en severa crisis. De cara a las elecciones del 2010, carecemos de materia prima disponible o más bien visible. La generalización es válida en función de que los que dicen llamarse partidos están embargados por algunos que han demostrado ser ineficaces en la función pública o por otros que sin llegar a ese estadio, no logran aglutinar sus esfuerzos y buenas ideas.
¿Yo me pregunto por quién vamos a votar en las próximas elecciones? Me lo pregunto como ciudadano. Me lo pregunto porque no voy a votar ni por ese PLN tan mal habido con asesorías, ni menos por ese PUSC de un tal Calderón- Rodríguez, −o por ese PLUSC que llaman−, porque veo al PAC desplazado y peleándose cuando debería unirse, porque no veo emergentes líderes, y porque los que dicen ser emergentes son los mismos. Porque me gusta menos la política y porque cada vez me peleo más, con ese poder que quiere tan poco migrar a eso que llaman participación. Ese poder que está tan poco comprometido con una visión que dé solución a los problemas de corto, mediano y largo plazo.
La campaña de las elecciones 2010 empieza en seis meses ¿De nuevo lo menos malo? Así no me gusta votar, ni tener representación y me da tanta pereza, tanta, tanta… participar.
Foto de Josoroma











